Energía de Muerte VS. Energía de Vida

Llevaba tiempo sin escribir, con lo que me encanta hacerlo. Y he sentido profundo compartiros algo que hablamos en consulta con frecuencia cuando una persona está enferma o tiende a estar siempre con molestias, dolor, inflamación, cansancio….

¿Sabes si tienes energía de Vida? Porque SI, todos la tenemos por naturaleza, nuestro cuerpo siempre tiende al equilibrio interno, homeostasis. De hecho, ese dolor que tienes ahora no es más que una señal de equilibrio entre tú, lo que está pasando dentro y lo que está pasando fuera. Hasta lo que te incomoda forma parte del equilibrio. Porque ese dolor puede hacerte recapacitar y reconducir tu vida. Puede hacer que empieces a mirar un poco más por tí y que decidas cuídate.

Pero hay gente que, a pesar de esta tendencia natural de nuestro cuerpo, tiene «energía de muerte», de autodestrucción, de pegarse cabezazos contra el muro una y otra vez. Según la terapia sistémica puede deberse a un trauma familiar no resuelto, a una herencia genética o comportamental que también hace que el sistema familiar esté en equilibrio. Según la fisioterapia y la medicina, hay veces que el cuerpo lleva tanto tiempo intentando compensar «los excesos y las carencias» que ya no tiene muchos recursos para poder devolverte al equilibrio. El caso, es que hay personas que, sin ser conscientes, tienen prioritariamente energía de muerte. Aunque tengan momentos de alegría, de gozo, de presencia, la mayor parte del tiempo se sienten a la deriva, en lamento y desgracia.

Esto tiene que ver mucho con tu mundo interior y tu mundo exterior, como te he dicho antes. Y con tu relación con ellos.

Tiene que ver con lo que te rodea y lo que piensas y crees de eso.

Tiene que ver con lo que te parasita (por dentro y desde fuera).

Tiene que ver con las fugas de energía, esas cosas que haces vacías y sin sentido que te hacen parecer un autómata sin cerebro. También con «aguantar» lo inaguantable. Por creer que eso es ser «buena persona».

Te digo todo esto para que reflexiones, para que mires qué está pasando en tu vida y para que RECUERDES que cuando decidiste salir a este mundo le diste un tremendo SÍ A LA VIDA. Con tu primer aliento dijiste que querías vivir, tu cuerpo ya vivía dentro de mamá, a costa de ella, pero en ese momento decidiste caminar por tí sola aunque acompañada.

Decidiste ocuparte de tí para VIVIR.

Puede que esto se te haya olvidado amiga.

Se nos ha olvidado muchas veces a todas. Lo único que a una gente le dura más la amnesia que a otra.

No es egoísta cuidarte. No es egoísta bailar la vida y disfrutarla riendo.

No es egoísta mirar para dentro y mimar para adentro.

No es egoísta ser «mala persona» cuando tienes que mandar a la mierda con amor a alguien.

No es egoísta poner límites a un parásito humano chupóptero.

No es egoísta decir que no, o que sí, o lo que te salga del papito.

No es egoísta ser tú misma y hacer lo que te plazca, lo que te de placer, lo que te guste.

Priorizarte es un acto de amor.
Ocuparte de tí es un acto de amor.
Enfocarte en tí es un acto de amor.

Y como actos de amor, son actos de vida.

Desatenderte, autofustigarte, exigirte, reprocharte, lamentarte, quejarte, atosigarte, limitarte, frenarte, drenarte… son actos de castigo y, por ende, actos de muerte.

Sea de donde sea de donde hayas cogido ese hábito o costumbre de no apreciar la vida que eres y la vida que te rodea, guapa! Espabila!! Sigue autodestruyéndote y dando pena si quieres, quizás sea tu única forma de atraer amor. Pero te digo de corazón, que eres un ser luminoso precioso que merece el amor y lo atrae por pura inercia. Eres un ser milagroso de esta existencia y como tal deberías tratarte, apreciarte, cuidarte…

Eres polvito de estrellas encarnado en una diosa poderosa.

Tú puedes hacer el cambio.

Estoy aquí para recordártelo.
Estamos aquí para acompañarte en tu Transformación.

Elige la vida.
Elígete a tí.

 

Con Amor

María

Comparte esta publicación: